Carlos Pistelli

Blog debate de Historia Nacional, SUSCRÍBASE YA

La confrontación de la historia: periodismo vs política.

Título magnifacente, si los hay, para contar algo que vengo pensando desde aquella pregunta de Juan Miceli al cuervo Larroque, “por qué usan pecheras”, y todo el quilombete mediático que se creó al respecto.

Apuntes,

La política ha sido, junto a la policía, la actividad más criticada de la historia argentina, amén que debe ser así en todo el mundo. Se les exige a los políticos, en su generalidad, una honestidad emparentada a no enriquecerse en la función pública, y una homogeneidad absoluta de pensamiento en su trayectoria, que siempre resulta difícil de establecer.

La política es la actividad más importante de todas las habidas y por haber, No es excluyente de otras. Seguramente que un médico, un educador, un policía, un verdulero, un juez, etc., etc., son importantes en cualquier sociedad. Pero sin actividad política no puede existir la sociedad. Corre por mi cuenta y me hago cargo de lo que suscribo. Como vienen diciendo desde la antigua Grecia, “el hombre es un animal político, quítenle la política, y solo queda un animal”.

¿Qué es el periodismo? Es la actividad por el cual el periodista, y robo del ‘wikipedia’: El periodismo es una actividad que consiste en recolectar, sintetizar, jerarquizar y publicar información relativa a la actualidad. Como disciplina el periodismo se ubica en algunos países dentro de la sociología y en otros entre las Ciencias de la comunicación. El periodismo persigue crear una metodología adecuada para poder presentar cualquier tipo de noticia, ser objetivo, buscar fuentes seguras y por tanto verificables.

A la política y al periodismo como actividades humanas de las más apasionadas que tenemos los seres humanos, debemos agregar el marco donde se circunscriben: Los partidos políticos, sin decir que en casi toda actividad donde se pelea un derecho, existe política, y en los medios de comunicación, que es donde trabajan mayoritariamente los periodistas.

Hipólito Yrigoyen decía allá por el mil novecientos, que un buen político debe tener una mediana formación histórica y filosófica; Yo le agregaría y un conocimiento de la realidad en la que actúa, para no cometer papelones impresionantes, como les pasó a Castelli o al Che en Bolivia.

Periodismo y política, al menos en Argentina, creo que debe ser así en todo el mundo, vienen de la mano atadas desde tiempos inmemoriables. Fíjense quel día del periodista en nuestro país se celebra con motivo de la salida del diario oficial de la Junta de Mayo, por órdenes directas del terrible Mariano Moreno.

La confrontación de la política con el periodismo, es una confrontación menor, porque la política va hacia la construcción de las reglas de juego de cualquier sociedad mediante la conducción, o no, de su Estado. Pero las rencillas de dirigentes políticos con periodistas son tan eternas como la misma mano de Dios.

Entonces,

La mayoría de los dirigentes que encabezaron proyectos políticos en Argentina, fueron, a su vez, eximios periodistas con periódicos, desde donde bajaban línea. Moreno, Belgrano, Castelli, Vieytes, Lavardén, Manuel Moreno, hermano del primero, Dorrego, Pedro de Angelis, la familia Varela, Bartolomé Mitre, José Hernández, Sarmiento, Aristóbulo del Valle, Lisandro De la Torre, etc., etc.,

No existió, al menos en nuestro país, eso de medios informativos independientes del poder político. O fueron una herramienta de uno o un grupo de dirigentes, o fueron subsidiarios del poder político. Y si alguna vez existió un medio informativo “independiente”, terminó jugando el partido de algún proyecto político equis. Esa es la verdad de la milanesa.

La confrontación,

La confrontación existente entre política y periodismo, viene derivada, muchas veces, de la disociación de la política con la realidad o con la sociedad. No debiera ser así, La política es constructora de la realidad, el periodismo, como mucho, es la actividad que informa u opina sobre esa realidad. Y muchas veces sucede quel periodismo se embandera de cuestiones que la política ha abandonado. A partir de ahí, surge el choque.

Los políticos y periodistas que se inician en su actividad, quieren cambiar las reglas del juego vigentes, o adaptarse mesquinamente a las existentes. El político consagrado, o camino a serlo, quiere seguir ganando elecciones o continuar tutelando los procesos iniciados. El periodista consagrado se torna, viéndose así mismo,  inmaculado, impoluto, incorruptible en su honestidad, y haciendo uso de una licencia en cuanto a superioridad moral, cercana a la soberbia. Y para la sociedad en general, la credibilidad de un político, siempre está en duda, la del periodista, no.

La verdad relativa entra en discusión enseguida. El político, al ser parte de una agrupación, partido o frente partidista, jamás podrá ser respetado en su objetividad, porque sostiene ideas afines a su ideología o a las que expresa su aspiración de construcción política, es decir, tal dirigente radical critica a la Presidenta porque es opositor, tal kirchnerista defiende al Gobierno Nacional, porque es parte del mismo. No sucede lo mismo cuando se analizan las palabras de un comunicador. Él es intachable, absolutamente objetivo, y es muy difícil entrever quel comunicador muchas veces transmite la bajada de línea que tiene el medio informativo que lo emplea. Se cree quel político no es libre de emitir una opinión confiable, porque pertenece a los estrechos margenes de la estructura política a la cual adhiere. En cambio, uno puede escuchar, leer, etc., a un periodista dando su mirada sobre las cosas, casi que olvidando desde donde se para. Hay marcados casos de periodistas a los cuáles uno tiene marcado “de…”. En general gozan de un respeto superior al que sus pergaminos describen.

¿Pero puede ser así? Un periodista puede ser absolutamente independiente del criterio del medio que lo emplea, de los sponsors que lo financian. Puede tener una objetividad de pureza cero, al informar u opinar sobre un tema equis. ¿Qué moviliza a un periodista a trabajar de…? Seguramente su pasión por la profesión, Seguramente su deseo de progresar, de poder mantenerse, de generar un marco de pensamiento y reflexión, de debate por lo que transmite. ¿Pero puede ir más allá de eso? ¿Cuál es el rol de periodista en términos teóricos, y cuál en términos prácticos? ¿Qué nos dice la realidad de su papel en la conformación del pensamiento sobre un tema, reitero, equis? El periodista se cree, realmente, un hacedor de verdaderes reveladas, un protagonista fundamental de la realidad en la que vive. Admite que tiene un pequeño papel en el todo, o cree, realmente, que es el articulador de una gran porción de ese todo. En verdad piensa que sus palabras motorizan cambios sustanciales en las reglas de juego de una sociedad. Y así fuera, hacia donde las dirige, Qué busca al motorizar esos cambios sustanciales. Un político, con su partido, quiere ganar elecciones, es claro en ese sentido. ¿Y el periodista qué busca, entonces, cuándo lanza llamaradas apasionantes contra la política corrupta existente en la Argentina?

No todo es tan claro con la actividad periodística, como se cree.

Miceli y Larroque, conclusiones.

Por eso la pregunta que Miceli le hace a Larroque “¿por qué usan pecheras partidarias?”, se enmarca en esta discusión que planteo. Larroque es un político conocido, dado a las opiniones apasionadas, de barricadas, y tan execrado por pertenecer a una agrupación que milita de modos populares los barrios con la venia presidencial y con el apoyo logístico del estado. El periodista le pregunta “por qué las pecheras partidarias”, porque no puede concebir que el Estado sea administrado por la actividad política. ¿Por quién, sino, por sabios caídos del cielo, por extraterrestes? ¿Cómo se hace, sino? Se hace política en términos teóricos, en términos celestiales, en términos testimoniales, sin la cuota necesaria que es la de difundir tu prédica para cosechar votos. ¿Cómo se hace, sino?

El político no es un impoluto surgido de la mano divina que hace por bueno que es. Más allá de sus buenas intenciones. Quiere gobernar, quiere “llegar”, aspira a convertise en un referente de su sociedad. Por eso da la pelea, por eso “milita”, sabiendo que no va a convencer a todos, pero que al menos tiene su cuota electoral que le va a permitir seguir haciendo lo que hace. La mayor virtud de un demócrata es saber quedarse solo, Solo al pie de la bandera abandonada con la certeza que alguna vez volverá a ser acompañado en su idea, diría Arturo Jauretche sobre Yrigoyen, a quien ponderaba como al mayor demócrata de nuestra historia (antes de Perón, podría aclarar)

El periodista le pide al político una objetividad rayana con el ninguneo de sus ideas partidarias, porque no concibe, desde su superioridad moral, que el político tiene ideología. No es porque sea antipolítico, Es porque no confía en las “sanas intenciones” del político.

La política siempre está en la mira de toda sociedad. Digno es decir que cuando una sociedad, por miedo, comodidad o complicidad, adscribe a las Dictaduras de turno, la actividad política es la que defiende la posibilidad de vivir sin dictaduras. Y es cuando queda en tela de juicio el rol del periodismo. O calla para seguir siendo parte de un medio tal, o abandona su profesión para terminar siendo un político que hace las veces de periodista. Si lo sabrá Rodolfo Walsh.

Difícil tarea la de hablar de los periodistas. Activad apasionada y noble como pocas. Con caracteres similares al del historiador. En ninguna de los dos puede prevalecer su formación personal sobre los datos que le transmite la realidad. No les pido una objetividad impoluta, les pido que no mientan con respecto a las fuentes, con la noticia en sí.

El político puede tergiversear un dato de la realidad para su costal político. Al fin y al cabo, muchas veces es así, aunque no debiera. En el periodismo y en las escuelas historiográficas, pasa también. Pero si aquel acepta que es un mentiroso, al menos por lo bajo, nosotros, los historiadores, y los periodistas, podemos engatuzar a algún descuidado, porque no estamos “contaminados de política”.

Carlos Pistelli.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

Mis Mentiras Favoritas

Blog debate de Historia Nacional, SUSCRÍBASE YA

Una chica trotamundos

CONSEJOS E HISTORIAS DE UNA CHICA VIAJERA

Pájaro Rojo

El blog de Juan Salinas, (a) "El Pájaro", "Beto", "Juanjo", etc

Ateneo del encuentro

Blog debate de Historia Nacional, SUSCRÍBASE YA

Proyecto Vertientes

El Blog del Río Paraná

HISTORIA Y DOCTRINA DE LA UCR

Blog debate de Historia Nacional, SUSCRÍBASE YA

ESA VIEJA CULTURA FRITA

Blog debate de Historia Nacional, SUSCRÍBASE YA

Jose Luis Muñoz Azpiri

Blog debate de Historia Nacional, SUSCRÍBASE YA

A %d blogueros les gusta esto: