Carlos Pistelli

Blog debate de Historia Nacional, SUSCRÍBASE YA

Protocolo de Palermo, 6 de abril de 1852.

urquiza  “El federalismo, es la base natural de la organización del país”.
(Mitre en ‘Los Debates’ del 1° de abril de 1852).

 

Plan de Urquiza.

             Urquiza se instala en la casa del Dictador al día siguiente de Morón. Manda fusilar a cientos prisioneros, algunos reconocidos como Chilavert y Santa Coloma (el héroe de Quebracho), sucesos no aclarados para la posteridad. Haciendo atributo de sus poderes, hace nombrar a don Vicente López y Planes, autor del himno y ex presidente en 1827, gobernador porteño. Entran en el gabinete de López figuras federales y el hombre de las logias unitarias, don Valentín Alsina.

  ¿Cuál era el plan de Urquiza tras la rápida desaparición del Restaurador? La conciliación de los partidos, incluida dentro del “ni vencedores ni vencidos”, era tal vez su mayor ambición. Entre difícil e improbable, el entrerriano debió navegar sobre estas tres aguas: la conciliación, la supremacía federal o la imposición liberal.

   Los caudillos del interior, puntales de la Confederación, se amoldaron a la nueva situación. Si rosistas hasta Caseros[1], no dudaron en unirse al ideal urquicista en un santiamén. Para ello contó Urquiza con el aporte invalorable del joven abogado Bernardo de Irigoyen, hecho que disgustó a Domingo F. Sarmiento, en gira por el país de adentro. El posterior restablecimiento del distintivo punzó le enajenó las simpatías del viejo partido unitario renacido en las barbas de un joven periodista: Bartolomé Mitre.

   La organización constitucional, materia pendiente dejada por Rosas, era el punto final de lo iniciado con la firma del Pacto Federal en 1831. Si el mismo unió a la Nación en la figura de Rosas, el dictado de una Constitución lo haría en el marco de un orden legal. A ello se sumergió el caudillo con denuedo mientras Alberdi escribía sus Bases y puntos de partida para la organización de la República Argentina.

 La vuelta de los partidos.

             Con la desaparición de Rosas vuelven a entrar en escena las diferencias anteriores al Restaurador. Federales y unitarios, porteños y provincianos, constitucionales y liberales, etc. La oscilación entre uno u otro fue la catarsis de la década posterior a Caseros.

    El partido federal existió en Buenos Aires como órgano popular pero marginal y fue mayoritario en las provincias. Urquiza quedó como su jefe supremo. Tras él una constelación de caudillos menores (el sanjuanino Nazario Benavides, el santafesino Juan Pablo López, el riojano Chacho Peñaloza), varios militares del rosismo (Hilario Lagos, Jerónimo Costa, Francisco Clavero, José María Flores) y varios intelectuales y doctores de suma importancia (Alberdi, Juan María Gutiérrez, Vicente Fidel López, Salvador del Carril, Santiago Derqui, Marcos Sastre, Francisco Seguí, Irigoyen).

   El viejo partido unitario se denominó liberal. Fuerte en Buenos Aires, se sostenía en figuras tales como Alsina, su hijo Adolfo, Sarmiento, los generales Paz, Lamadrid, Hornos y Madariaga, y reconocidos rosistas que habían saltado el charco: Vélez, Rufino de Elizalde, Pacheco. Si hasta los jefes mazorqueros se convirtieron al liberalismo. En el interior gozaron de simpatías en la Santiago de los Taboada, sucesores de Ibarra, en los cordobeses como Fragueiro o el tucumano Paz, pero nada más. Buenos Aires importó jóvenes figuras del interior en su seno como las de Nicolás Avellaneda o Victorino de la Plaza (futuros presidentes) y el país evidenció un quiebre espiritual de entender a la Nación.

Significativas elecciones: Mitre.MITRE

 La repartija de los bienes de Rosas entre todos los vencedores y la creación de los nuevos periódicos fueron generando diferencias en el seno de la “quinta coalición antirrosista”. Quedó demostrado en las elecciones porteñas de abril donde la oposición a Urquiza venció mediante un escandaloso fraude donde Mitre y cincuenta de sus muchachos llegan a votar nueve veces distintas. Aunque claro, el pensamiento político de don Bartolomé enumerara otras cosas.

            Se hace necesario elegir la nueva legislatura porteña. López y Alsina llaman a elecciones para el domingo 11 de abril. Tres diarios agitaban la opinión en procura de aguas para su molino: Los Debates, propiedad del ex rosista Benito Hortelano con Bartolomé Mitre columnista estrella y encargado de la dirección; El Nacional, de otro ex rosista, Dalmacio Vélez Sarsfield; y el diario urquicista El Progreso, dirigido por Diego de Alvear y Delfín Huergo. Los dos primeros levantan la bandera opositora y llevan candidatos propios mediante la lista amarilla. El Progreso sostuvo la oficial lista blanca. Se funda el Club del Progreso, célebre porque en él se irá decidiendo la política en los años siguientes.

              Mitre se da a conocer mediante un articulado polémico y vigoroso. Su pluma es brillante, aunque tendenciosa. Nunca abandonó su ideología subjetiva en sus escritos. Dedicó a Urquiza su primer artículo, que expresaba todo su pensamiento. Claro que su acción política distaría mucho de ello. “No hay cuestión económica que no envuelva otra cuestión política o social”. “El federalismo es la base natural de la organización del país. La organización federativa es no sólo la única posible sino que es también la más racional”. “La solución material de los problemas del país se fundamenta en el sufragio universal, libertad de imprenta y reunión, organización de la Guardia Nacional, libre navegación de los ríos, aduana federal, fomento de la inmigración y libre comercio”. Añorando a Mirabeau, su gran imagen, Mitre se daba a la luz pública.

 Se forjaba el temple de don Bartolo, nacido en 1821[2], llamado a realizar grandes chasques en el futuro. Doblando de votos al urquicismo, la oposición se adueñó de la legislatura porteña pero eligiendo igualmente a Vicente López gobernador.

Protocolo de Palermo.

            Mediante un protocolo en Palermo el 6 de abril, Urquiza convoca a una reunión de gobernadores que estipulen el modo de la organización institucional. Al mismo tiempo, se le encargaban las relaciones exteriores como antes al gobernador de Buenos Aires. La comparación entre ambos se hizo inevitable. Para los liberales Urquiza era el nuevo tirano. Pero si el caudillo entrerriano asimilaba modos y formas del rosismo, no es menos cierto decir que bregó como pocos por la sanción de la Constitución. Los liberales de la “civilización” enunciada por Sarmiento debían tragarse ese sapo.

«Queda autorizado el expresado Excelentísimo Señor Gobernador y Capitán General de la Provincia de Entre Ríos, General en Jefe del Ejército Aliado Libertador, Brigadier don Justo José de Urquiza, para dirigir las Relaciones Exteriores de la República, hasta tanto que, reunido el Congreso Nacional, se establezca definitivamente el Poder a quien compete al ejercicio de este cargo.»

           Lo interesante del Protocolo, que fue una fantochada, más allá de las sanas intenciones de don Justo, fue que se le otorgaban más poderes juntos comparando los del propio Restaurador. A Urquiza se le estaban cayendo de a uno sus “galones” conseguidos en Morón y debió apresurar los tantos para no terminar diciendo, en uno de sus acostumbrados ‘ternos’: Don Juan Manuel es el único que puede gobernar este país de mierda. Estoy dispuesto a ir personalmente a Londres, a pedirle que vuelva, Estoy dispuesto.

[1] Caído Rosas, la batalla sucedida en Morón el 3 de febrero de 1852 con victoria de los brasileños, y por estos llamada “de Caseros”, queda fuerte como nombre de la misma, y explicación de los sucesos de los años subsiguientes.

[2]Dice José Ma. Rosa que Mitre recién se sintió hondamente argentino después de Pavón en 1861. Corre por su cuenta. Para nosotros es un cabal porteño liberal y extranjerizante. Genocida, diremos más luego.

Nacido en Buenos Aires, su padre es el héroe de la defensa de Carmen de Patagones cuando la primera guerra con el Brasil. El padre, conocido rosista, le pide empleo al Restaurador para su hijo. Éste lo manda a una de sus estancias, donde Bartolito dedica esmero en lecturas bajo las sombras de los árboles. Rosas se lo devuelve empaquetado, “este mocito no sirve para nada”. Huye del país, pelea en la defensa de Montevideo, donde un disparo le alcanza en la frente pero salva la vida. Se sube a los barcos anglo/franceses y desde sus proas observa los combates patrióticos. Estaba en Bolivia cuando emprende el regreso a casa para unirse a las tropas urquicistas. Es interesante que en sus “inlabores” en la hacienda de los Rozas, Bartolito casi muere intentando cruzar un riacho. ¿Quién le salvó la vida? Para su desgracia futura, el propio don Juan Manuel.

                Cuando fallece en 1906 concurre todo el país al entierro, menos los yrigoyenistas. Al cumplirse el centenario de su nacimiento (1921), la elite honró a su máximo prócer. Sin auspicios oficialistas. Gobernaban los radicales de Yrigoyen, enconado antimitrista, quien soltó “sería hacerme brasileño”, cuando le pidieron su apoyo a alguna candidatura del General. El nieto del mazorquero asesinado por el Mitrismo en 1853, se la tenía jurada desde siempre, como buen padre de los pobres, Pobres que Mitre jamás pudo defender. No entraba en sus cabales hacerlo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Rocker Judicial

Sol Rodriguez Garnica (@SolRGarnica)

Mis Mentiras Favoritas

Blog debate de Historia Nacional, SUSCRÍBASE YA

Una chica trotamundos

CONSEJOS E HISTORIAS DE UNA CHICA VIAJERA

Pájaro Rojo

El blog de Juan Salinas, (a) "El Pájaro", "Beto", "Juanjo", etc

Ateneo del encuentro

Blog debate de Historia Nacional, SUSCRÍBASE YA

Proyecto Vertientes

El Blog del Río Paraná

HISTORIA Y DOCTRINA DE LA UCR

Blog debate de Historia Nacional, SUSCRÍBASE YA

ESA VIEJA CULTURA FRITA

Blog debate de Historia Nacional, SUSCRÍBASE YA

Jose Luis Muñoz Azpiri

Blog debate de Historia Nacional, SUSCRÍBASE YA

A %d blogueros les gusta esto: