Carlos Pistelli

Blog debate de Historia Nacional, SUSCRÍBASE YA

¿Qué pasó entre Artigas y Belgrano? Conclusiones.

Les dejo el link de la nota inmediatamente anterior.

https://carlospistelli.wordpress.com/2014/05/10/que-paso-entre-artigas-y-belgrano-segunda-parte/

Santa Fe.

            Mientras Artigas se desangraba en la Banda Oriental y sus principales cabecillas desertaban, se unían al enemigo o caían prisioneras, el bastión federal del occidente, Santa Fe, libraba sus propias guerras hacia el Directorio. Cuatro invasiones decidió Pueyrredón sobre mi provincia, y de las cuatro salió indemnes Estanislao López. El posterior juramento de la “Constitución del ’19” trajo aparejado la renuncia de Pueyrredón a su cargo. Estaba cansado de los tironeos políticos, el fracaso de sus guerras en el Litoral, y la “desobediencia” sanmartiniana.

san-martin-5            San Martín no creía en la guerra entre compatriotas, y escribió a López y a Artigas, como mediador en el conflicto, buscando la concordia:

Me hallaba en Chile acabando de destruir el resto de maturrangos que quedaban como se ha verificado e igualmente aprontando los artículos de guerra necesarios para atacar a Lima, cuando me hallo con noticias de haberse roto las hostilidades por las tropas de usted y de Santa Fe contra las de Buenos Aires. (…) Cada gota de sangre americana que se vierte por nuestros disgustos me llega al corazón. Paisano mío, hagamos un esfuerzo, transemos todo, y dediquémonos únicamente a la destrucción de los enemigos que quieran atacar nuestra libertad. No tengo más pretensiones que la felicidad de la patria. En el momento que ésta se vea libre renunciaré el empleo que obtenga para retirarme; mi sable jamás se sacará de la vaina por opiniones políticas…”

  El mismo día, 13 de marzo de 1819, también se dirige a Estanislao López, gobernador de Santa Fe, intentando conciliar las desavenencias internas: Unámonos, paisano mío, para batir a los maturrangos que nos amenazan: divididos seremos esclavos: unidos estoy seguro que los batiremos: hagamos un esfuerzo de patriotismo, depongamos resentimientos particulares y concluyamos nuestra obra con honor. La sangre americana que se vierte es muy preciosa y debía emplearse contra los enemigos que quieren subyugarnos. El verdadero patriotismo, en mi opinión, consiste en hacer sacrificios: hagámoslos, y la patria, sin duda alguna, es libre, de lo contrario seremos amarrados al carro de la esclavitud. Mi sable jamás saldrá de la vaina por opiniones políticas. (…) Transemos nuestras diferencias; unámonos para batir a los maturrangos que nos amenazan y después nos queda tiempo para concluir de cualquier modo nuestros disgustos en los términos que hallemos por convenientes sin que haya un tercero en discordia que nos esclavice”.

(página El Historiador, de Felipe Pigna)

             Pueyrredón, disgustado con San Martin, no dejó pasar las cartas. Belgrano, que había recibido órdenes de acometer a López, finalmente cedió al mal menor, y pactó con el caudillo santafesino en San Lorenzo, la paz de abril de 1819. El pacto disgustó a Artigas, en un primer momento, pero dadas las circunstancias, lo terminó aceptando. De estas guerras, las famosas palabras de Belgrano “ni todos los ejércitos de Jerjes”.

La guerra final: Cepeda.

            Pero para finales del año XIX la guerra se reencendió. Partidas de López capturaron a emisarios porteños, del nuevo director, José Rondeau. Rondeau presentó una queja, pero cuando López le mostró las cartas abiertas, con las órdenes directas del Director de atacar a traición a los federales, no elevó respuesta. Artigas, envió a Francisco Ramírez a llevar la guerra a la propia provincia de Buenos Aires, obligando a López a reforzarlo con sus contingentes. A su vez que marcharon con ellos Pedro Campbell, jefe del contingente correntino, y tres entreverados que cuántos disgustos darían al país de entonces: Manuel Sarratea, Carlos Alvear, y José Miguel Carrera, todos opuestos a la logia que conducía Pueyrredón en su momento, y los dos primeros, inclusive, hechura de un acérrimo antiartiguismo.

               Rondeau organizó el orden de cosas. Ordenó a Belgrano y a San Martín unírseles en la contienda, y envió a Feliciano Chiclana, a constituir una alianza con tropas de la indiada. El plan de Rondeau, era contener a los díscolos “anarquistas”, mientras La Francia de los Orleans le mandaba un rey, el famoso conde o duque de Lucca, y un ejército fuerte para hacerse valer. Todo un post merece ese afán porteñista de traer un rey europeo a la América, pero no hace a la cuestión de las notas estas descritas.

             San Martín desobedeció la orden, Chiclana no juntó ni los perros de las tiendas, y el Ejército del Norte se amotinó en Arequito, por indicación de sus oficiales, Bustos, Ibarra, Paz, etc. Los caudillos pretendieron sumarlos a la guerra, pero no consiguieron nada. Finalmente, en los campos de Cepeda, el 1º de febrero de 1820, Ramírez consiguió una victoria completa, y marchó tenaz hacia Buenos Aires a cambiar el curso de la historia.

La traición final.

            López y Ramírez entraron en Buenos Aires, tras lograr su cometido de hacer caer al Directorio, y ataron las riendas de sus caballos en la Pirámide de Mayo. Busquen las calles de los máximos caudillos del Litoral argentino, y nos las encontrarán. El desprecio porteñista al Pueblo, está en esta verdad histórica. Les cuento esto, para amortiguar lo que vendrá. En el interín de Cepeda y su ingreso a la ciudad con Puerto, a los caudillos les llegó una noticia bomba: Artigas acababa de ser deshecho en Tacuarembó, y con unos cuantos fieles cruzó el Uruguay. Poco les costó a los ‘pescadores en río revuelto’, trocar la victoria nacional de Cepeda en un artero arpón al hígado artiguista. Era el famoso tratado del Pilar del 23 de febrero, en donde no se mencionaba, precisamente, la razón de la guerra: Obligar a Buenos Aires a auxiliar a los orientales contra Portugal. Era la defección final a las gloriosas banderas artiguistas. En setiembre, Artigas cruzaba el Paraguay con unos cuantos pocos fieles, y vivió en la tierra de Francia y los López hasta morir treinta años después.

Belgrano y Artigas

           Mejor no la pasaba el heroico Manuel Belgrano. Dice el veraz historiador mitrista Miguel De Marco (p) que la enfermedad que acompañó a Belgrano toda su vida (desde sus tiempos en España) fue la sífilis. Demos por cierto la acepción sin meternos de lleno en el tema. Belgrano arrastraba una “enfermedad de hierro” a sus 49 años. Cuanta enfermedad hubiera en el páis se alojaba en su cuerpo, y para finales de 1819, el pobre Gran Hombre apenas podía manterse en pie. Pero a Grandes Hombres como él, lo que lo aquejaba en verdad era la salud de su Patria: Sumida en interminables guerras civiles, y una anarquía social angustiante. Y encima, el destrato a grado máximo: La ‘anarquía’ llegó al Tucumán, y, aunque autores provinciales intentes desestimar la actitud de Bernabé Aráoz, el propio Belgrano fue engrillado. ¡El dolor tremendo que debió sufrir ese Grande Hombre que arrastraba una hidropesía espeluznante! Sin dineros propios, ¡Él, justo él, uno de los hombres más ricos de la colonia!, llegó a Buenos Aires a morir un 20 de junio de 1820. Todo lo había dado por la Patria, Todo, y un poco más: Para que aprendan los dirigentes actuales del páis cuando lo nombran para enorgulleserse de ser parte de su legado: ¡Tremendos truhanes que no le llegan ni a las cadenas con las cuáles los engrillaron!!

¿Y entonces, qué pasó entre Belgrano y Artigas?

 “(…) Los portugueses estaban a dos jornadas de Montevideo el 10 según avisos tengo, después de batir las divisiones del general Artigas. (…)” (sic) Belgrano a Güemes, Tucumán, 18.12.1816

“(…) Incluyo la Acta de la Unión de los Orientales a nosotros: aquí se ha celebrado con salvas, iluminación y repiques. Estoy lleno de contento con que los paisanos conozcan la importancia de estrechar nuestros lazos para resistir a nuestros enemigos. (…)” (sic) Belgrano a Güemes, Tucumán, 24.12.1816

“(…) Los portugueses han entrado en Montevideo; Artigas fue derrotado en Arapey; me escriben de Santa Fe que allí venía a poner su Cuartel General y sin duda hará lo que en todas partes. Sayós perseguía a los europeos revolucionados en Córdoba que marchaban con bandera española y seguían para el mismo destino de Santa Fe ¿V. comprende esto? Hace mucho tiempo que lo he dicho: Artigas es agente de nuestros enemigos y unos a sabiendas y otros por ignorancia lo siguen. No quiero que se me crea; pero el tiempo lo decidirá: lo que será sensible es que tarde se lleguen a desengañar de lo que es el Protector de los Pueblos Libres. (…)” (sic) Belgrano a Güemes, Tucumán, 11.2.1817

“(…) Parece que Artigas quiere entrar a la Unión o al menos está dispuesto a oír; creo a propósito el pensamiento de V. de escribirle y será bueno lo ejecute incitándole a que se una y exhortándolo a destruir rivalidades. Yo haré otro tanto, e irán nuestras cartas juntas por mano del Director. Así lo hizo San Martín y creo que éste ha sido el principio de moverse. (…)” (sic) Belgrano a Güemes, Tucumán, 29.06.1817

“(…) La Banda Oriental está muy próxima a su ruina. Fructuoso Rivera salió huyendo de su división que gritaba muera Artigas y nombraron por jefe a D.n Tomas García; dicen que Artigas viene a la Bajada con ánimo de pasar al Chaco; es regular que con los indios quiera también aniquilar estos países y ponerlos en anarquía, como tiene todos aquellos. Ha tiempo de que estoy en la idea de que es agente de los españoles con la capa de patriotismo. No hablé con V. cuanto debía por mi precipitación y por hallarme embebido de sólo V., su digna provincia y los enemigos, con mi estado de obstáculos que V. sabe. Los mayores encomiadores de aquel hombre ya lo detestan; porque conocen su nulidad e impotencia en todos sentidos y claman por el orden. Dios nos dé su gracia. (…)” Belgrano a Güemes, Tucumán, 4.7.1817

“(…) Remito la carta de V. para Artigas; está muy bien puesta y al caso. Quiera Dios que le oiga a V. como a un ángel, y que produzca los buenos efectos que deseamos. (…)” (sic) Belgrano a Güemes, Tucumán, 10.07.1817

“(…) Estoy con V. de que sería mejor se descubriesen los enemigos como Artigas, al menos lo tengo en este concepto, puede ser que me engañe, pero como hacen la guerra al país con la capa de patriotismo no crea V. que se descubran; el tiempo sólo ha de hacer el descubrimiento. (…)” (sic) Belgrano a Güemes, Tucumán, 18.08.1817

“(…) Hasta ahora ha venido contestación de Artigas; me parece que he dicho a Ud. que buscó al comodoro inglés para mediador y que se le contestó que no había necesidad de extranjeros y que ocurriese al Congreso; dicen que está muy desconceptuado entre los suyos y es verosímil porque no han tenido más que pérdidas. Yo estoy persuadido de que el tiempo o los mismos suyos lo han de curar. (…)” Tucumán, Belgrano a Güemes 10.10.1817

“(…) Si los males causados por Artigas se envolvieran en él, como dicen las viejas en mi tierra, vaya; pero, compañero mío, nos ha de costar mucho el remediarlo; baste el que nos traerán los portugueses, a quienes hemos de echar a fuerza de balazos.

Me escriben (…) que 180 negros con 16 oficiales de los de Artigas se han venido, habiendo capitulado con el general Lecor al efecto; y que Francia no había querido recibir a los emisarios de Artigas, Cosio y Bulnes. (…) ” Tucumán, Belgrano a Güemes 3.11.17

“(…) Me confirmo en que Artigas es un traidor completo. Oficial general español, caballero con pensión y declarar la guerra al tiempo de la expedición a Chile y bajada de los que tiene Ud. a su frente, olvidándose del territorio en que manda y de los portugueses que lo tratan de poseer, por hacer la guerra al Gobierno de las Provincias Unidas. ¿Y qué razón hay más en esta época que no la hubo antes? Permítame Ud. que no siga porque no me puedo sufrir a mí mismo. ¡Infeliz país en que sus hijos abriguen pasiones tan pueriles, tan ridículas, tan indecentes y no perdonen medio de satisfacerlas! (…)” (sic)
Belgrano a Güemes, 18.01.1818

“(…) Con respecto a Artigas, estoy en lo mismo que dije a Ud. Que todos los jefes debemos invitarlo a la unión y que si pertinaz en su empeño, la resiste, lo ataquemos entre todos, pues de lo contrario nos ha de ir quitando gente ese malvado. (…)” (sic)
Güemes a Belgrano, 13.02.1818

(Del blog, http://esaviejaculturafrita.blogspot.com.ar/, del gran amigo Juan Carlos Sequeiros)

 

             ¡Cuánto dolor en mi duro pecho argento el leer estas tremendas expresiones de Belgrano, y alguna perdida de Güemes! Pero así fue, y de esto se trata. De dilucidar porque llegamos hasta este encono.

Terreno fértil para el ‘quilombo’.

             Nuestra actual Argentina, como parte integrante de las colonias españolas en América, vivía el drama del desmadre borbónico. Gran parte de los pueblos americanos, estuvimos ligados entre sí trescientos años, bajo la dominación española. La devoción al Rey, el idioma castellano y la religión católica fueron los elementos sustanciales de la colonización. Los distintos virreinatos y las capitanías creadas, no fueron sino meras medidas administrativas. Más allá de la diversidad cultural existente, para Madrid no había mayores diferencias entre un americano de México con uno de Lima o de Buenos Aires. Y en general no hubo regiones más importantes que otras a la hora de tratárselas. “Todos éramos iguales ante los ojos de Dios, y Su Majestad”[1].  La caída del orden colonial en América trajo aparejado un quiebre cultural enorme en las sociedades. El andamiaje español se vino a pique y cada ciudad, especialmente cada ciudad, reasumió su soberanía política mientras se peleaba a los “realistas”. Se constituyeron gobiernos republicanos en reemplazo de la monarquía absolutista hasta entonces. Y el sentimiento ‘patriótico’ se reformuló como un credo libertario contrario a toda opresión. La Patria surgió primero, como elemento constitutivo de “la nueva sociedad”, con valores renovados e innovadores, amén de arrastrarse viejas y sanas tradiciones. Las «nacionalidades» son más complejas de entender en su conformación. Pues que a medida que la guerra emancipadora se fue desarrollando, y todas las tensiones de la época estallan por los aires, los distintos pueblos y ciudades (patrias); se fueron constituyendo en función de su cercanía geográfica, cultural, política, etc., y por un centro administrativo que intenta absorberlo todo. Los «estados» se fueron realizando en medio de ese berenjenal de situaciones.

            Estaba en juego, amén de la Causa Emancipadora, las nuevas reglas de juego. La soberanía política se sostenía en la Soberanía Popular, y cuanto pirilín andaba suelto, “convocaba al Pueblo a sus patriadas”. El “Pueblo”, empezaba a serlo todo.

           La concentración poblacional con su consiguiente importancia económica estaba en el Noroeste nativo. Buenos Aires y alrededores no pasaban de cien mil habitantes. Es interesante recordar que el 30% de los habitantes del virreinato era negro, mulato o pardo, y en La Rioja (52%) o Tucumán (64%) superaba largamente la media colonial. El status social estaba dado por la alfabetización del hombre, su color de piel, su empleo, la pobreza, y el respetable saludo de “don”. Inclusive la ropa distingue a los pobladores de una ciudad. Estaba bien claro, como se vestía un vecino, para definir su status social.  Calculándose en un millón de habitantes el virreinato fundado en 1776, Buenos Aires ha crecido vertiginosamente al instalarse las autoridades virreinales, generando resquemores regionales. En general los localismos confrontaron entre sí y con su capital. En 1723, según investigación del historiador Juan Manuel Castagnino, Santa Fe pidió ser puerto real, pero el lobby bonaerense en la Corte de Madrid, desestimó la pretensión. No es de hoy el conflicto con los porteños. Otras de las tensiones permanentes, se da cuando las milicias (todo hombre entre 15 y 60 años, aprox.) fundadas para defender la patria, son enviadas a otros destinos, hay rebeliones al respecto: Nadie quiere moverse de su pago. El apego localista, que fue previo a la Revolución de Mayo, sienta  las bases del federalismo que explota a partir de 1820. Pero, aclaro, no fue Artigas el que inventó el ‘federalismo’: Estaban dadas las condiciones para que surgiera un Artigas en el Plata.

         Castelli y Moreno, los principales vanguardistas surgidos de la Revolución de Mayo, y en especial Belgrano, primo hermano del primero, acuden a la simbología para sostener el cambio paradigmático de la época. Imponer en primer lugar la celebración del 25 de Mayo como un hito patriótico a la altura de las festividades religiosa de los pueblos (incluso la capacidad política enorme de Belgrano logra congeniar los ritos católic Ambos creían que debían posponerse las discusiones políticas y sectoriales hasta después de derrotar a los realistas. Ambos, tambien, eran parte del gobierno porteño, tenían alianzas con la burguesía comercial porteña, y veían como un estorbo y un debilitamiento las justas reinvindicaciones de Artigas. Por eso Belgrano lo tachaba de traidoros con los sentimientos patrios) Y el izamiento de Bandera que nos distinguirá de las naciones del mundo (europeo)
NOTA AL PIE: Es interesante expresar que Belgrano enarboló dos banderas en su carrera política. La que todos sentimos hasta el alma, cuando su actuación en Rosario, el 27 de febrero de 1812. Pero una menos conocida en su campaña al Paraguay, en los años ’10 y ’11, totalmente similar a la que izara Francisco de Miranda en Venezuela, amarilla, roja y azul. Eso permite hablar de cierta conexión entre los distintos movimientos emancipadores americanos, que evidentemente tenían ligazón entre sí.

          Mientras se desarrolla, entonces, esta cruenta guerra por la Independencia, estallan por los pueblos contradicciones sociopolíticas y económicas preexistentes al nacimiento de los caros sentimientos patrios. El frente patriótico se quiebra, pues, en la búsqueda de concretar, a su vez que la Independencia, Qué país íbamos a ser al concretar nuestra Emancipación. La guerra por la Independencia nos ligaba por igual con el resto de la América Hispana (no así con el Brasil). Pero a medida que la misma se va saldando con victorias en todo el continente, las distintas regiones van procurando su propia organización política. Y cuando les cuento esto: Belgranos y Artigas.

             Queda claro que cada uno cumplió su rol en la Gesta Emancipadora, de primer orden. Pero en ese momento de transición enorme que se vive, de colonos súbditos de un Rey hacia una República de hombres libres, a cada uno le cupo un papel distinto, y finalmente de confrontación: En muy poco tiempo el andamiaje español se vino a pique, y reemplazarlo no es soplar y hacer botellas (que me perdone el Libertador por usar una frase, justamente, que pretendía desmerecerlo como político continental) He ahí, ¡Eureka!, el corchete dedicado al Libertador me lo ha aclarado: Belgrano y San Martín, con la premisa de la Unión Continental sabían que había que vencer a los españoles por encima de todo. Bien me lo dice Javier Garín en uno de sus comentarios: “Ambos creían que debían posponerse las discusiones políticas y sectoriales hasta después de derrotar a los realistas. Ambos, tambien, eran parte del gobierno porteño, tenían alianzas con la burguesía comercial porteña, y veían como un estorbo y un debilitamiento las justas reinvindicaciones de Artigas. Por eso Belgrano lo tachaba de traidor“. Artigas, sin desmerecer su visión continental, representaba el papel de los provincianos hartos de Buenos Aires, que Belgrano, porteño, y San Martín, foráneo del Plata 30 años, tal vez no entrevieran. Era el conflicto, sacando a Buenos Aires de este análisis, entre los que creían que había que llegar a Lima antes que todo; y entre los que pudieron decir, ‘qué sentido tiene ir a Lima con los quilombos que tenemos acá’.  Cada uno representó su papel, y como pudo decir algún trasnochado francés en 1789, “La Revolución nos va a devorar a todos”. Artigas, San Martín, Belgrano, fueron devorados por la Revolución: En el buen, y en el mal sentido.

            Yo lo que le pido a Ud, mi lector, mi lectora, es que prescinda de opiniones previamente establecidas, y haga un imaginario viaje en el tiempo. Vaya, y encuéntrese en los gloriosos años de la Patria naciente. Sienta como propias, las demandas populares de la época; Afine el oído que la Máma nos ha dado para escucharlos hablar, a ellos, a los Héroes que hicieron posible la existencia Americana. Cierre los ojos, y suspire, apenas un instante, Porque cuando los abra, se encontrará con algo que las lágrimas rodearán sus mejillas entonando su corazón de Sacro sentir argentino: Se encontrará con un Hombre parco, tenaz, implacable, y que encima tiene buen humor para animarlo en la contienda: Elija al que quiera: Yo me quedo con los tres. Con Belgrano, con San Martín, y con Artigas: Y entonces sí podré deciros, a viva voz, y sin vergüenza alguna, Que vale la pena, ser argentino.

 

[1] Obsérvese que los delitos que eran castigados con muerte en la colonia, eran los de lesa majestad (levantarse contra el Rey), y lesa ‘religiosidad’ (contra la Iglesia y la fe). El tercer delito causante de muerte era la “homosexualidad”.

12 comentarios

  1. Pablo Veiga

    Reconozco y valoro la lucha interna que debe estar librando su espíritu para huir de cierta historiografía novelada que se impone por estos tiempos. Ese sometimiento facilista que podría sintetizarse, no sin cierta mística, con “la historia nació conmigo y por tanto, sus protagonistas serán recreados a mi imagen y semejanza”. Es imposible que la memoria no pinte grandes pinceladas sobre un cuadro cuyo marco cada día se nos aleja más. Usted rehúye al tentador invite con el basculo intelectual de intentar comprender las difíciles contingencias por las que tuvieron que transitar tan dignos hombres como fueron los personajes con quienes se identifica de modo proverbial.

  2. En mi humilde opinión, la clave para dilucidar lo ocurrido puede leerse entre líneas en la correspondencia Belgrano-Güemes. Hay una carta que Artigas le envió a Güemes, la cual no está entre los papeles de este último y por lo tanto es imposible saber si la recibió o no. Por mi parte, estoy inclinado a creer que Güemes sí la recibió, y que no la contestó inmediatamente, primero porque estaba embretado en la interna con Rondeau que se le venía encima; y después tampoco, porque el Congreso y Pueyrredón lo atrajeron para su lado. Supongo también que Artigas debe haber insistido, probablemente a través de José Xavier Díaz; y que recién ahí Güemes le contestó, en esa carta que a pesar de que nunca apareció su copia entre los papeles de Güemes, sí sabemos con certeza absoluta que existió, porque Belgrano la menciona en una suya. Calculo –por la aprobación que Belgrano hace del texto- que Güemes en esa carta debió de hacerle a Artigas llamamientos cordiales a un avenimiento, a la concordia, etc., lo cual era imposible de materializarse, porque el Directorio estaba desembozadamente, a través de Manuel José García (y unos cuantos de los del Congreso también), instigando a los portugueses a invadir la Banda Oriental. Remember las cartas entre Belgrano y Candioti, en las que el segundo le contaba al primero lo de la misión que le había encargado Posadas de mediar ante Artigas, y que Belgrano le respondía complacido por ello. Bueno, más o menos lo mismo le dice Belgrano a Güemes con eso de “ojalá Artigas lo escuche como a un ángel”, etc. Y no hay que olvidar que Güemes estaba absolutamente de parte del proyecto monárquico de Belgrano (que era superador de la antinomia directoriales-artiguistas); mientras que Artigas era republicano a machamartillo y no quería saber nada de monarquías; así que eso también tiene que haber incidido en Güemes para no prestarle oídos al oriental. Pero después, transcurrido un plazo más que razonable sin que se avanzara en lo de la dinastía de los Incas, y más aún, con el proyecto dejado de lado definitivamente; a Güemes deben de haberle entrado ciertas dudas, y habrá expresado algunas inquietudes en el sentido de contactarse con Artigas; y allí es donde Belgrano incrementa la virulencia de lo que le dice en sus cartas a Güemes acerca de Artigas: “traidor”, “complicidad con los españoles”, etc. La correspondencia entre Belgrano y Güemes indica a las claras cómo el primero va paulatinamente cargando más y más las tintas contra Artigas; y desde 1817 hasta fines de 1819-principios de 1820, Belgrano ya no se limita a combatirlo vía epistolar, sino que directamente avanza sobre Santa Fe, o sea, lo combate militarmente, en los hechos concretos; hasta que se enferma y muere. Con esta hipótesis, me parece que cierra todo, pero por supuesto, no deja de ser sólo eso: una hipótesis, fundada en relacionar todos los elementos de la heurística que al presente se conocen, para que se concatenen entre sí y adquieran sentido.

  3. Amplío: para que hubiera un acuerdo Belgrano-Artigas, para el primero era imprescindible que el oriental se subordinara al Directorio; cosa que por supuesto, era intransigible para Artigas. Belgrano hizo fusilar a Juan Francisco Borges precisamente por haber intentado sumar a Santiago del Estero al artiguismo, y lo mismo quiso hacer con Juan Pablo Bulnes en Córdoba; y si eso no ocurrió, fue sólo porque su suegro Funes lo protegió y no quiso entregarlo.El de Belgrano y Artigas era un entendimiento imposible, más allá de las diferencias ideológicas que usted abordó muy bien en su artículo. La gran desgracia fue que nuestra guerra por la independencia (en la que sin dudas, el gran campeón fue Belgrano) se solapó indefectiblemente con las guerras civiles. Belgrano supo, por informes de Sayós y Bedoya, que Bulnes había incorporado realistas a su ejército; y de allí lo de su inferencia de que Artigas era un traidor, lo cual Belgrano creía sinceramente, no era una pose; estaba convencido de ello y así se lo escribe a Güemes.

  4. Marcelo La Rosa

    Fue, sin dudas, una de las etapas mas difíciles de nuestra historia, marcada por los desencuentros ideológicos, los intereses foráneos y las ambiciones personales. (Como siempre, estos tres elementos has producido los peores desastres para la patria) No tengo dudas respecto de las buenas intenciones de Belgrano, San Martín y Artigas. El resto de estos personajes históricos, en algún momento de sus vidas han equivocado el rumbo y han perjudicado el futuro del país. Pero siempre me hicieron “ruido” las palabras de San Martín en cartas a López y a Artigas. Ese “transemos todo” para no derramar sangre criolla, suena muy simplista cuando hay tanto en juego, y porqué no le dijo las mismas palabras a Pueyrredón? Tenían que transar los caudillos y no el poder central de Bs As. ? No soy partidario juzgar ni de hacer interpretaciones tiradas de los pelos de cartas que baya a saber en que circunstancias fueron escritas, pero es para pensarlo. Una vez más, gracias Carlos Pipo Pistelli por tu aporte.
    4 h · Ya no me gusta · 1

    • Alejandro Daniel Pereyra Olaechea

      Bueno solo acotar, que San Martín envía misivas a Artigas y Lopez pidiendole la concordia; y alguien dijo avezadamente ¿por qué no le dice lo mismo al directorio? … La primer respuesta que se me ocurre, es que San Martín era un oficial al mando de un ejército de las Provincias Unidas cuyo gobierno legítimo digamos radicaba en Buenos Aires; no obstante, San Martín, ni siquiera toma partido por el directorio, y se juega a la desobediencia y cruza los Andes hacia Chile en su campaña libertadora, sin la autorización de Buenos Aires ….

  5. Carlos Pistelli

    JUAN CARLOS SEQUIEROS:
    Faltaba lo más importante: de su excelente artículo en 3 partes, hay algo que me parece sumamente importante:”… Yo me quedo con los tres. Con Belgrano, con San Martín, y con Artigas: Y entonces sí podré deciros, a viva voz, y sin vergüenza alguna, Que vale la pena, ser argentino”. Es exactísmo, porque implica nada menos que la necesidad imperiosa que tenemos los argentinos de hacer de una buena y p… digo, santa, vez la síntesis de nuestra historia. Las diferencias entre Belgrano y Artigas eran insalvables, sí; pero no podemos quedarnos en eso ni mucho menos podemos acomplejarnos y rasgarnos las vestiduras porque así fue. Somos hijos de Belgrano, sí, pero también de Artigas, por más que entre ellos el desacuerdo tuviera causas tan profundas como para haberse convertido en inconciliable. Así como también somos hijos de Rosas, pero también de Sarmiento, mal que nos pese. Quedarnos con la parte de la historia que nos gusta y denostar, ocultar o negar la que no nos agrada; no conduce a entender nuestro pasado, y por ende, no conduce a entendernos a nosotros mismos. Así vivimos reiterando desacuerdos y revolcándonos en la mierda, ensalzando a unos (sean cuales fueren esos unos) y maldiciendo a otros (también sean cuales fueren esos otros). Venimos de todo eso, de lo que reputamos como bueno y de lo que consideramos malo. No hay incongruencia ni incoherencia en admirar a Belgrano y también a Artigas, sencillamente, porque ambos tuvieron una influencia innegable en lo que somos. A mí también me hubiera encantado que Belgrano y Artigas no se pelearan, también me habría encantado que cuando el congreso desestimó el proyecto de monarquía incaica, Belgrano hubiera levantado al ejército que tenía en Tucumán y lo hubiera impuesto al proyecto contra viento y marea, me hubieran encantado muchas cosas; pero… NO FUE ASÍ LA COSA. Nunca la historia va a ser como nos hubiera gustado que fuera; la historia es como fue, simplemente. Lo demás, son espejitos de colores, y con espejitos de colores las imágenes que en ellos vemos reflejadas son pura virtualidad, puro engaño.

    • Alejandro Daniel Pereyra Olaechea

      Excelente comentario, estoy en un total acuerdo ….

    • Melina Perez

      Anduve leyendo un poco más sobre su blog, me quedé con una muy mala imagen en algunos de tus muchas publicaciones sobre San Martín y Belgrano y la verdad quería entender más su forma de pensar y ver la historia…

      Primero que nada la rivalidad por las diferentes ideas políticas parece que ya vienen de ante mano, algo que muchos deben saber, también como la traición y los malos gobiernos como por ejemplo el de Buenos Aires. La idea de una monarquía Incaica para unir todo el continente en verdad hubiera sido espectacular que se hubiese visto de muy buena manera, más porque Belgrano, San Martín y Guemes veían en esta una gran oportunidad para salir adelante sin conflictos civiles como los que estaban pasado entre los Unitarios y Federales, entre Pueyrredon y Artigas, era no solo una monarquía, era también un lazo para unir, y era necesario… Pero no se concretó, y en esos tiempos liberarse de una monarquía para entrar a otra, más en manos de los Incas, era un chiste para todos, más aún para los de Buenos Aires.

      Si bien Belgrano nunca pudo defender esa idea, si en Tucumán, lo que más necesitaban era ser libres, luego se encargarían de cómo sería la política que tomarían. San Martín pedía a viva voces la libertad, al igual que Belgrano y Guemes. Belgrano hizo un discurso que muchos aseguran fue el decisivo para proclamar la independencia, ya que ninguno quería acabar hasta que caiga Artigas, Belgrano les hace ver la manera en la que estaba la situación, y como seguía estas disputas contra Artigas, lo cual muchos abrieron los ojos, y por primera vez se dejó de lado lo político para ser -en cierta forma- libres de todo poder de Europa. Belgrano no hubiera podido defender nunca su propuesta siendo que era él sólo, en Tucumán, con mucha más gente en contra de ese plan monárquico, siendo que si peleaba a puras armas, sería nuevamente volver a lo de antes, un desacuerdo grande y la liberación de estas tierras nunca se hubiera concretado… Obviamente hubiera estado genial el que haya luchado pero no pudo, también que Guemes haya “ayudado” pero no podía por obvias razones como proteger el norte y cuanto a San Martín, pues él se encontraba ya preparado para cruzar los Andes. La situación no se lo permitía, y su enfermedad menos. Es muy cierto que Belgrano ya tenía en su cuerpo tantas enfermedades que fue casi “milagro” que siguiese con vida para en ese tiempo.

      Se hizo un tratado de paz luego de esto, todos querían la paz y la unión para afrontar todos a un mismo enemigo, el que estaba afuera, el que vivía fuera del continente. Lo que pasó en San Lorenzo fue en verdad un gran logro, Belgrano esperaba más que nadie una unión luego de lo que dijo ese día en Tucumán, donde, en una autobiografía (no recuerdo bien de quien) se afirma que todos lloraron y que todos estuvieron en acuerdo de dar la libertad primero. Hay varias teorías en que Artigas no quiso saber nada de ese tratado por una pequeña parte donde decía que Santa Fe podía comercializar libremente con Buenos Aires, algo que él no quería y que por eso se fue todo atrás, aunque no se sabe bien como fue ese asunto y como fue que se hizo marcha atrás a lo logrado, verdaderamente. También hay que nombrar sobre lo que pasaba del lado del ejército de Artigas, que aparentemente hubo incorporaciones de realistas, esto lo supo Belgrano quien de ahí no dudo en llamarlo “traidor”… Algo por el cual, sin la tecnología de ahora ni por la manera en que se corre la información en estos días se podría tomar como algo que muchos hubieran hecho, este es en lo único que estoy en contra de Belgrano, pero también había que ver lo que él vivió como “escusa” siendo que posiblemente ya harto de engaños y de tratar, encima, de que quisieran de que se peleara con Guemes, no dudo en tomar él mismo las decisiones. Por supuesto fue alguien que no ocultó nunca su forma de ver las cosas, y fue más allá de ese error muy grave, un hombre que hizo mucho bien por estas tierras, respetado por todos y por los originarios encima. Obviamente era humano, y como ser humano los errores son normales. No defiendo a Belgrano, ni tampoco tiro abajo a Artigas, ya que también es mi prócer favorito (Artigas), en realidad tanto él como Belgrano lucharon por un bien en común, pero como bien dije, las comunicaciones de boca en boca son MUY PELIGROSAS y Belgrano ya había caído varias veces, y hasta no dudo en consultarle a Guemes sobre una supuesta discrepancia que había entre ellos dos, cosa que era mentira, y Guemes mismo también le comentaba sobre algunas cosas que se decían de él por “parte” de Belgrano.

      Obviamente el ambiente ya estaba contaminado, más que contaminado, ya nada era verdad ni nada era mentira.

      Había muchos que querían tirar abajo todo, aquellos que no les importaba trazar un lazo y tirar todo a la basura, como aquellos que le pusieron precio a la cabeza de Artigas. No sé si San Martín estaba en contra de Artigas, si de su idea de una república, San Martín no podía ver en su cabeza, no le cabía la idea de una república ya que él decía que de ahí no se sacaría nunca un orden por igual. Guemes y Belgrano tuvieron sus dudas contra Artigas, Belgrano lo califico antes de tiempo, lo cual fue un gran error en su vida, y por mi parte el único gran error (como también por parte de muchos otros historiadores) Guemes en cambio decidió no formar parte de ello, sí se puede ver que también tenía duras discrepancias contra Artigas, pues como bien dije, LAS COMUNICACIONES DE ESA ÉPOCA ERAN MUY MALAS, boca en boca y terminan diciendo cualquier cosa… No digo que sido totalmente mentira lo de las supuestas integraciones realistas, sino que no hay o no hubo prueba de ello y no se podría decir del todo si es verdad o no, por mi parte es una real mentira, y que Artigas no sería tan estúpido como para dejarse vender, por nada en el mundo.

      Eso opino yo sobre este tema que me atrae por completo y me agrada hoy más que nunca la historia de toda la América, la emancipación de esta nos dio como fruto la materia de historia, si bien se puede decir que nuestros próceres son más sinceros y mejores que los de otros países como EE.UU, donde hay supuestas confirmaciones oscuras en sus próceres, podemos aclarar que los nuestros actuaron como hombres y no vacilaron nunca en exponer sus formas de pensar ni por nada del estilo. Si bien la discordia aquí fue Artigas, muy mal puesta esa palabra en él. Artigas fue alguien que no pudo ser comprendido fácilmente, ni mucho menos con un gobierno del asco como el que tenemos siempre, siempre poseemos en esta Argentina, en este país maravilloso con próceres maravillosos, gobiernos que dan mucho asco.

      Para terminar y cerrar esto que se me hizo largo: Belgrano es mi prócer favorito, y también Artigas es un hombre muy respetado por mi, si bien Belgrano tuvo sus errores y él mismo lo admite, creo que actuó mal en darle título desagradable a alguien como Artigas, que si bien también actuó un poco mal el Protector siendo que nunca acepto negociar alguna unión en paz, solo única vez en el Tratado de San Lorenzo, aunque muchos digan que no. Pues eso pienso yo, ambos son grandes próceres, pero ambos también cometieron errores, y creo que eso los hace más GRANDES todavía. Tanto Belgrano como Artigas nacieron con lo más rico en sus vidas, eran de familias acomodadas y ambos lo dieron todo por sus tierras, por la patria y por el bien de todos en uno común. Si Artigas hubiera sabido que Belgrano también “maltratado” en cierta forma por el gobierno de turno (Rivadavia) al haber creado una bandera por la patria, y por haber pensado más que nadie en independizarnos, seguro hubiera visto con mejor ojo a alguien como Belgrano, y si este mismo no hubiera escuchado las malas voces de ese tiempo seguro no hubiera visto con malos ojos a Artigas…

      Ambos con errores “mínimos” y aún así no dejan de ser tan grandes… Admirable.

  6. Melina Perez

    Anduve leyendo un poco más sobre su blog, me quedé con una muy mala imagen en algunos de tus muchas publicaciones sobre San Martín y Belgrano y la verdad quería entender más su forma de pensar y ver la historia…

    Primero que nada la rivalidad por las diferentes ideas políticas parece que ya vienen de ante mano, algo que muchos deben saber, también como la traición y los malos gobiernos como por ejemplo el de Buenos Aires. La idea de una monarquía Incaica para unir todo el continente en verdad hubiera sido espectacular que se hubiese visto de muy buena manera, más porque Belgrano, San Martín y Guemes veían en esta una gran oportunidad para salir adelante sin conflictos civiles como los que estaban pasado entre los Unitarios y Federales, entre Pueyrredon y Artigas, era no solo una monarquía, era también un lazo para unir, y era necesario… Pero no se concretó, y en esos tiempos liberarse de una monarquía para entrar a otra, más en manos de los Incas, era un chiste para todos, más aún para los de Buenos Aires.

    Si bien Belgrano nunca pudo defender esa idea, si en Tucumán, lo que más necesitaban era ser libres, luego se encargarían de cómo sería la política que tomarían. San Martín pedía a viva voces la libertad, al igual que Belgrano y Guemes. Belgrano hizo un discurso que muchos aseguran fue el decisivo para proclamar la independencia, ya que ninguno quería acabar hasta que caiga Artigas, Belgrano les hace ver la manera en la que estaba la situación, y como seguía estas disputas contra Artigas, lo cual muchos abrieron los ojos, y por primera vez se dejó de lado lo político para ser -en cierta forma- libres de todo poder de Europa. Belgrano no hubiera podido defender nunca su propuesta siendo que era él sólo, en Tucumán, con mucha más gente en contra de ese plan monárquico, siendo que si peleaba a puras armas, sería nuevamente volver a lo de antes, un desacuerdo grande y la liberación de estas tierras nunca se hubiera concretado… Obviamente hubiera estado genial el que haya luchado pero no pudo, también que Guemes haya “ayudado” pero no podía por obvias razones como proteger el norte y cuanto a San Martín, pues él se encontraba ya preparado para cruzar los Andes. La situación no se lo permitía, y su enfermedad menos. Es muy cierto que Belgrano ya tenía en su cuerpo tantas enfermedades que fue casi “milagro” que siguiese con vida para en ese tiempo.

    Se hizo un tratado de paz luego de esto, todos querían la paz y la unión para afrontar todos a un mismo enemigo, el que estaba afuera, el que vivía fuera del continente. Lo que pasó en San Lorenzo fue en verdad un gran logro, Belgrano esperaba más que nadie una unión luego de lo que dijo ese día en Tucumán, donde, en una autobiografía (no recuerdo bien de quien) se afirma que todos lloraron y que todos estuvieron en acuerdo de dar la libertad primero. Hay varias teorías en que Artigas no quiso saber nada de ese tratado por una pequeña parte donde decía que Santa Fe podía comercializar libremente con Buenos Aires, algo que él no quería y que por eso se fue todo atrás, aunque no se sabe bien como fue ese asunto y como fue que se hizo marcha atrás a lo logrado, verdaderamente. También hay que nombrar sobre lo que pasaba del lado del ejército de Artigas, que aparentemente hubo incorporaciones de realistas, esto lo supo Belgrano quien de ahí no dudo en llamarlo “traidor”… Algo por el cual, sin la tecnología de ahora ni por la manera en que se corre la información en estos días se podría tomar como algo que muchos hubieran hecho, este es en lo único que estoy en contra de Belgrano, pero también había que ver lo que él vivió como “escusa” siendo que posiblemente ya harto de engaños y de tratar, encima, de que quisieran de que se peleara con Guemes, no dudo en tomar él mismo las decisiones. Por supuesto fue alguien que no ocultó nunca su forma de ver las cosas, y fue más allá de ese error muy grave, un hombre que hizo mucho bien por estas tierras, respetado por todos y por los originarios encima. Obviamente era humano, y como ser humano los errores son normales. No defiendo a Belgrano, ni tampoco tiro abajo a Artigas, ya que también es mi prócer favorito (Artigas), en realidad tanto él como Belgrano lucharon por un bien en común, pero como bien dije, las comunicaciones de boca en boca son MUY PELIGROSAS y Belgrano ya había caído varias veces, y hasta no dudo en consultarle a Guemes sobre una supuesta discrepancia que había entre ellos dos, cosa que era mentira, y Guemes mismo también le comentaba sobre algunas cosas que se decían de él por “parte” de Belgrano.

    Obviamente el ambiente ya estaba contaminado, más que contaminado, ya nada era verdad ni nada era mentira.

    Había muchos que querían tirar abajo todo, aquellos que no les importaba trazar un lazo y tirar todo a la basura, como aquellos que le pusieron precio a la cabeza de Artigas. No sé si San Martín estaba en contra de Artigas, si de su idea de una república, San Martín no podía ver en su cabeza, no le cabía la idea de una república ya que él decía que de ahí no se sacaría nunca un orden por igual. Guemes y Belgrano tuvieron sus dudas contra Artigas, Belgrano lo califico antes de tiempo, lo cual fue un gran error en su vida, y por mi parte el único gran error (como también por parte de muchos otros historiadores) Guemes en cambio decidió no formar parte de ello, sí se puede ver que también tenía duras discrepancias contra Artigas, pues como bien dije, LAS COMUNICACIONES DE ESA ÉPOCA ERAN MUY MALAS, boca en boca y terminan diciendo cualquier cosa… No digo que sido totalmente mentira lo de las supuestas integraciones realistas, sino que no hay o no hubo prueba de ello y no se podría decir del todo si es verdad o no, por mi parte es una real mentira, y que Artigas no sería tan estúpido como para dejarse vender, por nada en el mundo.

    Eso opino yo sobre este tema que me atrae por completo y me agrada hoy más que nunca la historia de toda la América, la emancipación de esta nos dio como fruto la materia de historia, si bien se puede decir que nuestros próceres son más sinceros y mejores que los de otros países como EE.UU, donde hay supuestas confirmaciones oscuras en sus próceres, podemos aclarar que los nuestros actuaron como hombres y no vacilaron nunca en exponer sus formas de pensar ni por nada del estilo. Si bien la discordia aquí fue Artigas, muy mal puesta esa palabra en él. Artigas fue alguien que no pudo ser comprendido fácilmente, ni mucho menos con un gobierno del asco como el que tenemos siempre, siempre poseemos en esta Argentina, en este país maravilloso con próceres maravillosos, gobiernos que dan mucho asco.

    Para terminar y cerrar esto que se me hizo largo: Belgrano es mi prócer favorito, y también Artigas es un hombre muy respetado por mi, si bien Belgrano tuvo sus errores y él mismo lo admite, creo que actuó mal en darle título desagradable a alguien como Artigas, que si bien también actuó un poco mal el Protector siendo que nunca acepto negociar alguna unión en paz, solo única vez en el Tratado de San Lorenzo, aunque muchos digan que no. Pues eso pienso yo, ambos son grandes próceres, pero ambos también cometieron errores, y creo que eso los hace más GRANDES todavía. Tanto Belgrano como Artigas nacieron con lo más rico en sus vidas, eran de familias acomodadas y ambos lo dieron todo por sus tierras, por la patria y por el bien de todos en uno común. Si Artigas hubiera sabido que Belgrano también “maltratado” en cierta forma por el gobierno de turno (Rivadavia) al haber creado una bandera por la patria, y por haber pensado más que nadie en independizarnos, seguro hubiera visto con mejor ojo a alguien como Belgrano, y si este mismo no hubiera escuchado las malas voces de ese tiempo seguro no hubiera visto con malos ojos a Artigas…

    Ambos con errores “mínimos” y aún así no dejan de ser tan grandes… Admirable.

  7. dosREIS ,raul fernado

    LA CONSTITUCIÓN DEL 1819 Y LA DEL 1826 FUERON LAS IDEAS QUE NO LE ENTRABAN A ARTIGAS…UNA MONARQUICA ( BATALLA DE CEPEDA) Y OTRA UNITARIA .- CON UNA ASAMBLEA DEL AÑO 13 QUE SI COINSIDIA CON ARTIGAS…LO DEMUESTRA LA UNIÓN ENTRE ÉL Y ALVEAR ( DIRECTOR ).-
    ESA IDEAS DE SAN MARTÍN ( LOGIA LAUTARO) ERA CORONAR A UN INGLES PARA TENER PODER DE NEGOCIACIÓN EN EUROPA .- Y REPARTIR EL PERÚ Y CHILE Y URUGUAY PARA OTRAS CORONAS .- DYPOM

Trackbacks

  1. ¿Qué pasó entre Artigas y Belgrano? Conclusiones. | Noticias de mi Tierra
  2. Feliz doscientos cincuenta años, PATRÓN DE LA INDEPENDENCIA!! | ¿VALE LA PENA SER ARGENTINO?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Mis Mentiras Favoritas

Blog debate de Historia Nacional, SUSCRÍBASE YA

Una chica trotamundos

CONSEJOS E HISTORIAS DE UNA CHICA VIAJERA

Pájaro Rojo

El blog de Juan Salinas, (a) "El Pájaro", "Beto", "Juanjo", etc

Ateneo del encuentro

Blog debate de Historia Nacional, SUSCRÍBASE YA

Proyecto Vertientes

El Blog del Río Paraná

HISTORIA Y DOCTRINA DE LA UCR

Blog debate de Historia Nacional, SUSCRÍBASE YA

ESA VIEJA CULTURA FRITA

Blog debate de Historia Nacional, SUSCRÍBASE YA

Jose Luis Muñoz Azpiri

Blog debate de Historia Nacional, SUSCRÍBASE YA

A %d blogueros les gusta esto: