Carlos Pistelli

Blog debate de Historia Nacional, SUSCRÍBASE YA

MALVINAS, ABRAZO A LAS ISLAS, ABRAZO A LOS HÉROES.

Entre eras rarezas de ser argentino, identidad identitaria tan difícil de definir sin coger del baúl de los grandes recuerdos, de los enormes esfuerzos por convertirlos en Nación, Malvinas es la llaga de la Historia Argentina. Es el hijo, es la hija, que no podemos abrazar. Y no podemos hacerlo, sin que un sello en un puto documento de viaje, nos diga, Wellcome to Kingdom United. Un puto sello en un documento de mierda nos dice, no es tu hijo, no es tu hija.

 Malvinas Argentinas

            Y eso sería una situación pasajera de un momento erario determinado, si no fuera que pasan los años, las décadas, las generaciones, y seguimos sin poder abrazar a nuestro hijo, a nuestra hija.

 

            En la conflictiva historia nacional, conflictiva y la decimos así porque es NUESTRA conflictiva historia nacional. Seguramente un español, un polaco, un japonés y un sirio dirá de lo mismo de sí. Pero como estamos hablando de nosotros, de nosotros tenemos que hablar.

 

            Ud podrá discutir conmigo de política, de ideas y razones, emociones, que nos separarán a la hora de constituir soluciones para los problemas que tenemos como sociedad; El fútbol puede dividirnos hasta gritarnos cosas de baja estofa, tomando en cuenta que somos tan apasionados con ese deporte popular; Podemos hasta pelear si Borges o Cortázar, Hernández o Sarmiento; puede ud preferir la costa o la montaña, el río o la árida tierra que cubre el sur, puede ser porteño o provinciano, puede ser lo que quiera, y eso generar alguna grieta,  o muchas grietas, pero, en definitiva, esa acumulación de grietas exacerbadas, forman parte de una identidad identitaria, del ser argentino.

 

            Ahora bien, yo puedo pelearme con ud, y reconciliarme, aún cuando las diferencias sean insalvables, porque entiendo que su condición humana, más su condición de nativo argentino, me hace extenderle la mano, y seguir, por distintos caminos, claro está, continuando la marcha por el ser nacional,

 

            Pero señores, Señoras, yo no tolero, ni acepto, Y que me perdone Dios al decirlo, que haya aquellos, que oyéndome decir, expresen, “y los kelper, no pensás en los kelper, Generaciones y generaciones viviendo en ese terruño que aman como suyo”. Pues no. Es el límite insalvable de mi condición de argentino. Malvinas es el punto de quiebre al respeto a que tengas ideas absolutamente disímiles a las mías. Que me perdone Dios que no acepte que haya gente viviendo en algo que nos pertenece, y que ellos sientan como suyo: No me interesa en lo más mínimo, reconocerle un ápice de derecho, de pertenencia, a algo que no es de ellos. Y es feo, y es grave, sentirse así, pero es lo que me nace, siempre un día como hoy.

 

            Y todo esto que nace hoy, no es casual, no es circunstancial, porque la herida lacerante, el lanzazo que mató a Cristo en la Cruz, recrudece siempre un 2 de abril. Día, el 2 de abril, que recuerda el regreso a Malvinas. Y la palabra regreso, ya es insultante en un texto que quiere explicar emociones sobre el hijo que no abrazamos hace tanto tiempo ya.

 

         Y entonces me nace el peor sentimiento argentino que tengo, que me endurece, que me debilita: La envidia. La extraña y visceral y odiosa envidia.

 

            ¿Y envidia a qué?.

 

            Cuando uno habla de guerra, de conflictos bélicos que pasaron allá lejos y hace tiempo, uno habla de cosas que no vivió. La distancia temporal suaviza emociones, y superficializa explicaciones: Puedo hablarles de guerras fundamentales de la historia del páis, la emancipadora, las civiles, la del Paraguay. Y por más espíritu que le ponga a la descripción, no deja de ser un cuento que no he vivido, y que apenas relato, copiando emociones que otros sí, sintieron.

 

            Puedo hablarles de héroes, heroínas, valientes y corajudos; Cobardes, asesinos, traidores: De sangre y muerte, como quien habla de una película que está viendo en el sillón de su casa, cambiando de canal cuando los títulos anuncien su final.

 

            Mas cuando uno habla de Malvinas, de guerra, sangre, y muerte, uno está hablando de lo que vivió, y, fundamentalmente, de los que combatieron. De los que se volvieron héroes carnales, vívidos, En un colectivo te los has cruzado y mucha pena me daría si no te da por abrazarlos como estuvieras haciéndolo con tu viejo, con tu vieja, con San Martín y Belgrano.

 

            He ahí, entonces, la cuestión: Los héroes, héroes son. Y estos héroes, con sus heroínas, son especiales. Particularmente especiales. Porque, a, todo el dolor, todo el inimaginable abanico de emociones que les debe generar el imborrable, y efímero, episodio bélico de 1982; Sumado a la tristeza del regreso, a años de ser marginados por muchos de los que los vivamos, Todo, pero todo lo que les pueda generar tristeza y congoja, de los 649 que murieron por la bandera, los que fueron quedando en el camino por el continente, Toda esa mierda acumulada, aún entonces, aún ahora, los convierte en especiales.

 

            Porque los héroes de Malvinas, con sus heroínas, han tenido el privilegio inmenso, que millones de argentinos, décadas en generaciones que no lo pudieron, de abrazar al hijo, abrazaron a la hija, libertaron de usurpadores, la tierra que todos los argentinos amamos. Y el que no lo sienta así, no debe ser considerado como argentino tal, Que me perdone Dios por expresarlo así: Yo no admiro a los Héroes de Malvinas, con sus heroínas; los envidio, en una mezcla visceral y odiosa: Soy un estúpido, que cobarde en estas líneas, se sabe canalla por no ser como ellos, Porque son ejemplo, Porque son símbolo, Porque son Patria en carne y hueso. Querer ser como ellos, y apenas ser un insignificante estúpido, en la tierra de los argentinos.

 

            Este estúpido que los envidia, los abraza en estas líneas, como abraza a sus hijos, a sus viejos, como si abrazara a San Martín y a Belgrano: ¡Dios bendito, Salve, a los héroes de Malvinas!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

El falso zarévich

Escritor peso superwelter. Ensayos, crónicas, causeries. No sé qué es el Ser nacional. Pero dice Sarmiento: "si solventáis un poco las solapas del frac con que el argentino se disfraza, hallareis siempre el gaucho más o menos civilizado, pero siempre el gaucho”.

Revisionistas de Gral San Martín

Blog debate de Historia Nacional, SUSCRÍBASE YA

Rocker Judicial

Sol Rodriguez Garnica (@SolRGarnica)

Mis Mentiras Favoritas

Blog debate de Historia Nacional, SUSCRÍBASE YA

Una chica trotamundos

CONSEJOS E HISTORIAS DE UNA CHICA VIAJERA

Pájaro Rojo

El blog de Juan Salinas y Montserrat Mestre

Ateneo del encuentro

Blog debate de Historia Nacional, SUSCRÍBASE YA

Proyecto Vertientes

El Blog del Río Paraná

HISTORIA Y DOCTRINA DE LA UCR

Blog debate de Historia Nacional, SUSCRÍBASE YA

ESA VIEJA CULTURA FRITA

Blog debate de Historia Nacional, SUSCRÍBASE YA

Jose Luis Muñoz Azpiri

Blog debate de Historia Nacional, SUSCRÍBASE YA

A %d blogueros les gusta esto: