Carlos Pistelli

Blog debate de Historia Nacional, SUSCRÍBASE YA

II. La Independencia del Uruguay. Los orientales se uruguayisan.

  Vaya Ud. a decirle a un pueblo que son la invención de otro; Que no son la construcción política de sus propias luchas por Ser. Vaya y dígalo. Luego le darán una parada en el trasero, mínimo, o le retarán a duelo y le darán su merecida paliza. Bueno. Como estoy departiendo en Rosario, y lejos de ese maravilloso pueblo oriental, puedo deciros, so riesgo que nos invadan para vengar la afrenta (y no me dejen solo) Uruguay ha sido un invento inglés.

PREVIUS: https://carlospistelli.com/2016/12/15/i-la-independencia-del-uruguay-1828-prolegomenos/

 Contamos con un respaldo insoslayable: El maestro Alberto Methol Ferré. 

“Apreciadas desde un ángulo interno, las guerras de la independencia son, en gran medida, el levantamiento de las oligarquías locales contra el poder estatal de la Corona que se sobreponía a ellas y ejercía el poder político sobre ellas. Las guerras de la independencia son la lucha, primero intestina, luego separatista, de los patriciados, de los poderes dominantes en cada región contra la burocracia estatal, descabezada en su legitimidad por la renuncia y prisión del Rey. Por eso los terratenientes se apropian de las consignas republicanas de los burgueses europeos, pero su objetivo era otro. Pues bajo el rostro republicano se consagra a los señores de la tierra, justamente todo lo contrario a la Revolución Francesa. Las clases dominantes de cada región asumieron todos los poderes. No desplazaron a otra clase, sino a una burocracia estatal. La independencia americana surge del abatimiento del Estado y consolida tal postración. El Estado se descoyunta en múltiples centros regionales, tantos como comarcas de ciudades importantes, y en cierto modo se feudaliza, recae en una dispersión y atomización análogas –si vale la comparación– a las ciudades griegas o italianas del Renacimiento, pero ahora en un gigantesco, inhóspito y casi vacío continente. Todos y cada uno aparte, los patriciados se levantan al grito unánime de ‘¡Junta queremos!’. Reclaman la soberanía para sí. Es la “fronda aristocrática”. Y el vasto Imperio fundador se pulveriza dramáticamente en una veintena de repúblicas, a pesar de los esfuerzos nacionales de Bolívar, San Martín y Artigas.
(…) Ya sabemos el destino deparado a los intentos proteccionistas de Artigas y Solano López, también como Morelos y Bolívar, habían enfrentado la cuestión agraria, lo que había dado a sus movimientos un contenido más profundamente social. Pero no se pudo romper la trenza entre los patriciados y el imperialismo inglés. Lo que siguió fue la trágica e inestable historia de las repúblicas latinoamericanas en el siglo XIX y hasta muy entrado nuestro tiempo, que podría reducirse en su dinámica interna a la noria de la repetición del ciclo ‘oligarquía-anarquía-tiranía’, que es específica, según peculiaridades propias, de los mundos agrarios y dependientes.
La balcanización quedó perfecta cuando las semicolonias proveedoras de materia prima se revistieron del ropaje constitucional de ‘naciones’, lo que era caricatura. En efecto, las ‘naciones’ europeas, triunfo y desarrollo de las burguesías sobre el particularismo feudal, eran exactamente lo contrario a las repúblicas de oligarquías terratenientes. No fuimos países deformados por el monocultivo, sino creados por el monocultivo, en función exterior y sin constituir el mercado interno propio para su desarrollo. Y así se configuró la alienación propia a las semicolonias latinoamericanas, la mistificación de creerse “naciones” cuando no son más que las esquirlas de una gran frustración nacional.
¿Y qué pasó con nosotros? –Uruguay– El Virreinato del Río de la Plata, luego Provincias Unidas, también saltó a pedazos, por obra conjunta de la oligarquía porteña y los ingleses. El gran caudillo de la cuenca del Plata y Protector de los Pueblos Libres, José Artigas, terminaba derrotado por las tenazas inglesas desde Río y Buenos Aires, y tras el breve período de la cisplatina y la reincorporación de la Banda Oriental a las Provincias Unidas en 1825, se declara en 1828 la independencia del Estado Oriental del Uruguay. La historia fronteriza que teníamos se definía. Habíamos sido Banda Oriental y Provincia cisplatina, dos posibilidades que nos eran esenciales desde el origen, que estaban ya en pugna constituyente de la Colonia del Sacramento y Montevideo. Pero, como apunta Alberdi, no había dos posibles, sino tres. Uno era Argentina, otro Brasil. ¿Y el tercero? Dejémosle a Alberdi la palabra: ‘Pero una tercera entidad más importante que los dos beligerantes se interpuso en la lucha y reclamó Montevideo como necesario también a la integridad de sus dominios. Esa entidad era la civilización. Ella también tuvo necesidad de que Montevideo fuera libre e independiente para campear en sus nobles dominios, que se extienden en todo el fondo de América. Habló naturalmente por sus órganos naturales, la Inglaterra y Francia’.
 No olvidemos que en el siglo pasado la ‘civilización’ era el nombre del imperialismo. El Uruguay no es hijo de la frontera, sino del mar, y el mar era inglés. Éste necesitaba una ciudad ‘hanseática’: ‘Montevideo y su territorio’. La parte que nos correspondía jugar en el drama estaba cumplida e inscripta en el contexto general de los acontecimientos hispanoamericanos. Así, tras la promoción y el reconocimiento de la veintena de repúblicas americanas nacientes, Lord Canning, genial artífice, escribía: ‘Los hechos están ejecutados, la cuña está impelida. Hispanoamérica es libre y, si nosotros sentamos rectamente nuestros negocios, ella será inglesa’. Y tal enfoque debe complementarse con su reverso, la visión de los patriciados expuesta por Sarmiento que decía entusiasta: ‘La América está en vísperas de alzarse en medio del globo, como el rico almacén en que todas las naciones industriales, vendrán a proveerse de cuantas materias primas necesitan sus fábricas’.” Alberto Methol Ferré, “El Uruguay como problema”, 2ª ed., Ediciones de la Banda Oriental, Montevideo, 1971, pp. 16, 17, 18.

 

.

  El paisito es la intersección geopolítica, fah, que palabra me mandé sin entender un corno qué querrá decir, de Argentina (España) y Brasil (Portugal) A eso sumemos toda la tradición que el fútbol rescata de charrúas (‘la mítica garra celeste’) y minuanes; Y, obviamente, las injerencias tanto britanas como francesas. Pasado el tiempo Uruguay se hizo así mismo, pero quedaron debates pendientes.

 El dos veces Presidente colorado, don Julio Sanguinetti lo expresa del siguiente modo:

  “Ninguna nación, ningún Estado, puede imaginarse que toda su sociedad asumirá un relato histórico sin fisuras ni debates. La Argentina aún se divide pasionalmente entre los federalistas y los unitarios, Rosistas, Urquicistas y Mitristas y el fusilamiento de Dorrego permanece como un mojón divisorio en la visión del pasado. Ello no impide, sin embargo, que haya logrado en la figura de San Martín un héroe unificador y en la bandera instaurada por Belgrano un símbolo de unánime fuerza emocional. (…) Nuestro Uruguay, ya no tan joven, adolece aún de esos debates, aunque ha encontrado en la figura de Artigas y su gesta el gran elemento unificador. El, sin embargo, no se refleja claramente en nuestra simbología, aún poblada de equívocos. En este caso, estamos planteando el de la Fecha Nacional, conocida como Día de la Independencia, que se celebra el 25 de agosto desde 1860, pese a que hoy por hoy es considerado por la mayoría de los historiadores y juristas como un momento significativo en nuestra historia pero que marca más nuestra soberanía provincial y su consiguiente adhesión a la pertenencia argentina que a nuestra autonomía nacional. Nuestros niños aprenden en la escuela el culto patrio celebrando esa fecha, pero generalmente se hunden en una curiosa perplejidad cuando los estudios secundarios les llevan a leer las tres leyes célebres, que les muestran ese día como un acto de independencia ante Brasil pero una reincorporación sin condiciones a lo que hoy es la Argentina”.

http://www.artigas.org.uy/archivos/pdf/colaboraciones/un%20necesario%20debate.pdf

.

 Uruguay encontró en Artigas la simplificación y síntesis de su debate histórico. Mas hete aquí, al ser un país tan bipartidario hasta entrado el Siglo XXI, eso no resolvió así pos sí. En todo caso, el Frente Amplio al llegar al poder, resumió en Artigas, y a la miércoles.

 Hagamos un poco de historia entonces.

.

Los treinta y tres.

 

  Organizados por Lavalleja, héroe de la guerra emancipadora como lugarteniente de Artigas, los orientales aprovechan un conflicto que se desarrolla en la Banda Oriental ocupada por los portugueses. Una guerra entre los que sostienen la “independencia brasileña” y los que continúan fieles a Lisboa. No pocos de los jefes de Artigas pelean en un bando u otro.

 Los orientales se organizan bajo una organización secreta llamada ‘Caballeros Orientales’. El 13 de marzo de 1823 suscriben con el gobierno de la provincia de Santa Fe (manda el Patriarca de la Federación, don Estanislao López) un pacto ofensivo-defensivo. Una comitiva de tres miembros permanece alredor de López, quien moviliza sus agentes provinciales para interesar a la muchachada del ‘fato’. Don Juan Manuel fue el interlocutor que tuvieron orientales y santafesinos.

 Los jefes de la conspiración eran los hermanos Lavalleja (Juan Antonio y Manuel) y Manuel Oribe, viejos soldados artiguistas, resentidos con el Jefe por su chochera con Fructuoso Rivera. La Causa Oriental contaba con simpatía popular en Buenos Aires, pese a la posición contraria del gobierno donde truqueaba Bernardino Rivadavia. Rozas le trajo a Lavalleja a sus primos, los Anchorena, para financiarles una posible expedición. Lavalleja (Antonio, cuando hablemos de su hermano agregaremos su nombre) le dijo a Rozas, ‘pese a nuestras diferencias, sin Rivera no hay chances de éxito’. Don Juan Manuel se tomó el trabajo de hacer un viaje comercial para burlar las pesquisas brasileñas, y logró entrevistar a don Frutos. Rivera, siempre esquivo a dar respuestas directas, dio el ok. Aunque para Rozas siempre fuera el ‘pardejón’.

.

 Mientras Rozas reunía a título de inversor con varios orientales, la cosa se acelera en Buenos Aires. Un ‘saladerista’ oriental llamado Pedro Trápani empieza a ser una especie de tesorero de la conspiración, logrando recaudar de la mayoría de los poderosos apellidos porteños. Sin el apoyo del Gobierno, con simpatías expresas en el Congreso Nacional que acaba de instalarse en Buenos Aires, Lavalleja cree que es tiempo de hacerse a la mar, a la río, mejor dicho.

 El 11 de abril de 1825 sale de San Isidro, pcia de Bs. As., y el 19 está en el Uruguay. El 24 en Soriano. Rivera se le suma en una escena telenoveleada. El Grito de Asencio fue un poroto comparada con la llamarada de los 33. Lecor, el virrey cisplatino, se ve obligado a encerrarse tras los muros de Montevideo. Todo Uruguay pertenece a los orientales. Y el 25 de agosto, en Florida, el Congreso Oriental votó por aclamación su reincorporación a las Pcias. Unidas, ratificando a Lavalleja como gobernador.

 La H. Sala de Representantes de la Provincia Oriental del Río de la Plata en virtud de la soberanía ordinaria y extraordinaria que legalmente reviste para resolver y sancionar todo cuanto tienda a la felicidad de ella, declara: que su voto general, constante, solemne y decidido es, y debe ser, por la unidad con las demás Provincias Argentinas a que siempre perteneció por los vínculos mas sagrados que el mundo conoce. Por tanto, ha sancionado y decreta por ley fundamental la siguiente: Queda la Provincia Oriental del Río de la Plata unida a las demás de este nombre en el territorio de Sud América, por ser la libre y espontánea voluntad de los Pueblos que la componen, manifestada con testimonios irrefragables y esfuerzos heroicos desde el primer período de la regeneración política de dichas Provincias..

 

PLAYA LA AGRACIADA, donde desembarcaron los 33, y ESTANDARTE.

  (…) “por la unidad con las demás Provincias Argentinas a que siempre perteneció por los vínculos mas sagrados que el mundo conoce (…)” Esa declaración traerá los problemas sabidos a futuro.

 En el mientras tanto, sepa que los orientales corrían brasileños en sendos triunfos militares. Rivera en El Rincón (4 de septiembre) y Lavalleja en Sarandí (12 de octubre): Dos mil hombres mandaba el Jefe Oriental frente a los pocos más de 2,500 que contaba el jefe Bento M. Ribeiro, otro personaje de novela. Lavalleja había fijado su cuartel general en Durazno, corazón central del Uruguay, a pocos kilómetros de Florida. La batalla la decidió Lavalleja, salvando un posible desastre, de esos tan habituales en batallas de aquellos tiempos. La izquierda oriental, al mando de Rivera, empujó a sus enemigos pero Oribe, en el centro, fue doblegado. Lavalleja mandó en jefe las reservas, mientras el ala derecha, mandada por Pablo Zufriategui, uno de los héroes de la toma de la Isla de Ratas (epopeya artiguista de 1811), flanqueó al enemigo. Rivera, Oribe, respuesto, y Zufriategui persiguieron de manera implacable a los restos de las tropas brasileñas, que lo perdieron todo. No terminaba el año que Lavalleja se hacía con el dominio de todo el Uruguay, y sitiaba los dos últimos bastiones ‘cisplatinos’, Colonia y Montevideo, nada menos.

 

 Los orientales, casi sin ayuda occidental, estaban librando una guerra extraordinaria. Ese es un punto que le pido que anote. Y Rivera, también se había dado cuenta que las grandes victorias se consiguieron fundamentalmente gracias a su genio ‘montonero’. Lavalleja estaba en la encrucijada de su vida.

 

Continuará…

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Revisionistas de Gral San Martín

Blog debate de Historia Nacional, SUSCRÍBASE YA

Rocker Judicial

Sol Rodriguez Garnica (@SolRGarnica)

Mis Mentiras Favoritas

Blog debate de Historia Nacional, SUSCRÍBASE YA

Una chica trotamundos

CONSEJOS E HISTORIAS DE UNA CHICA VIAJERA

Pájaro Rojo

El blog de Juan Salinas y Montserrat Mestre

Ateneo del encuentro

Blog debate de Historia Nacional, SUSCRÍBASE YA

Proyecto Vertientes

El Blog del Río Paraná

HISTORIA Y DOCTRINA DE LA UCR

Blog debate de Historia Nacional, SUSCRÍBASE YA

ESA VIEJA CULTURA FRITA

Blog debate de Historia Nacional, SUSCRÍBASE YA

Jose Luis Muñoz Azpiri

Blog debate de Historia Nacional, SUSCRÍBASE YA

A %d blogueros les gusta esto: